Madrid creció siempre hacia el norte y hacia el este. El centro de Madrid morisco fue el alcázar. Más tarde, con los Reyes Católicos, sería la plaza de la Paja. Austrias y Borbones trasladarían el privilegio a la plaza Mayor que, a pesar de su grandiosidad y monumentalidad, comparte protagonismo desde tiempo atrás con la más popular de las plazas madrileñas conocida como Puerta del Sol.
Después de conocer la Puerta del Sol paseamos por sus calles aledañas, primero por las bulliciosas y comerciales calles de Preciados y Carmen y después por la acogedora y tranquila Plaza de Pontejos, que aloja antiguos establecimientos comerciales dedicados a la venta de encajes, bordados y también objetos e imaginería religiosa e incluso algún que otro constructor de guitarras españolas.

No se sabe de su origen, ni siquiera se apunta con certeza sobre su nombre.Tampoco se sabe el cuándo, el cómo y el porqué, madrileños y forasteros decidieron que fuera el centro de todos sus acontecimientos populares. Urbanísticamente irregular, hasta diez calles van a parar a lo que el pueblo dió en llamar el kilómetro cero, que se encuentra señalado con una piedra grabada a los pies mismos de la sede de la Presidencia de la Comunidad de Madrid, también llamada Real Casa de Correos.

La Puerta del Sol pasó de ser un lugar extramuros, de paso hacia la Villa o como salida hacia los caminos de Alcalá de Henares y Guadalajara, a lugar de encuentro y cruce de caminos, centro de reunión de todo tipo de gente. De los mercaderes, criadas, incluseros, mujeres de mala vida y galanes de capa y espada del siglo XVII, a los turistas,paseantes, vendedores ambulantes, emigrantes, trabajadores o reivindicadores sociales de hoy.

La Puerta del Sol ha sido siempre escenario de levantamientos populares, de manifestaciones y encuentros de toda índole. Desde el alzamiento del 2 de mayo de 1808 a la proclamación de la II República en 1931, pasando por el Motín de Esquilache, la Constitución de 1812 o la repatriación de Fernando VII.Con el siglo XIX, la Puerta del Sol fue ganando protagonismo como punto de referencia geográfico no sólo de Madrid, sino de toda España. De ella partían las primeras líneas de tranvías;nació también aquí la primera línea de metro y lució en 1830 la primera farola de gas.Toda España tiene aquí su centro geográfico, en el llamado kilómetro cero, del que parten todas las carreteras radiales del país.

Construido por Gómez de Mora entre 1611 y 1616 como monasterio anexo al Alcázar Real, destaca por la plaza, de una nave de tres tramos, crucero y cabecera de testero plano; cubierta por una bóveda de cañón y cúpula sobre el crucero. Tendrá una gran influencia en la arquitectura posterior, siendo el modelo de lo que se ha dado en llamar barroco madrileño. Entre sus muros se conservan importantes obras artísticas merecedoras de una visita.

Desde la calle de Bailén por la calle de San Quintín se llega a la plaza de la Marina Española, sede de la Cámara Alta, con su edificación antigua y su moderna y polémica ampliación. La antigua está realizada sobre el antiguo Colegio de San Agustín, patrocinado por María de Córdoba y Aragón. Destacan en el edificio las colecciones de pintura y esculturas de distintos políticos, el Salón de Sesiones Plenarias, debajo así como una curiosa y singular biblioteca de hierro forjado para impedir que el fuego pudiera destruir las importantes colecciones y encuadernaciones que guarda entre sus fondos.

Callejeando nuestros pasos nos llevarán, por la llamada Cuesta de Santo Domingo hacia la plaza de las Descalzas y el convento que le da nombre, uno de los rincones más recogidos de Madrid, a pesar del bullicio general de toda la zona adyacente. Fue fundado en 1559 por Juana de Austria y en su interior se conservan obras de Tiziano,Brueghel el Viejo o Gregorio Montañés.

En la calle del Arenal,presidida por un atrio cerrado por verjas, se encuentra la más antigua iglesia madrileña. De origen mozárabe,de entre los siglos XII y XIII,su nombre le viene por haber estado dedicada a San Ginés de Arlés.La iglesia actual apenas conserva restos de la primitiva,después de distintas remodelaciones.Fue restaurada en el siglo XIV y reedificada a mediados del siglo XVII,añadiéndosele la torre. La última reforma fue llevada a cabo en el siglo XIX, a raíz de un incendio que destruyó el retablo del altar mayor. El interior de la iglesia presenta tres naves, separadas por arcos de medio punto y varias capillas laterales entre las que destaca la del Santísimo Cristo.