Al noroeste de la ciudad de Madrid, a únicamente 33 km de distancia, este término municipal se encuentra en la llamada cuenca del Jarama. Dos zonas se distinguen claramente: de un lado, las pequeñas colinas orientales entre las que está el casco histórico, de otro, en el oeste, una meseta a la que se llama llano del Campo; en medio, una llanura que va a dar al río Jarama. Como en el resto de la zona del valle del Jarama, abundan las abubillas, los abejarucos y los tordos.
De los casi 2.000 habitantes que recogía el censo de 1975 se ha pasado a los más de 17.000 que viven en la localidad.
Aunque parece que ha quedado claro el origen árabe de su nombre, no es seguro asignar a la palabra 'orilla' o al vocablo 'acequia' la significación remota del mismo.
En cuanto a su patrimonio histórico y artístico lo más sobresaliente que atesora esta población madrileña es el retablo del siglo XVII que se puede admirar en su iglesia parroquial de la Asunción de Nuestra Señora, que es un siglo anterior y plateresca, tiene pinturas del notable pintor barroco de origen italiano Vicente Carducho.