En pleno corazón de la Sierra de Guadarrama y a tan solo 50 Km de Madrid, esta ciudad viva se abre al mundo ofreciendo al visitante un patrimonio arquitectónico exclusivo, un entorno natural privilegiado y una propuesta cultural difícilmente igualable en la región madrileña.
San Lorenzo de El Escorial ofrece el clima, la tranquilidad y los servicios necesarios para disfrutar de los días de descanso y ocio que todos merecemos. Su accesibilidad y conexión con Madrid lo han convertido en un destino turístico tanto de los madrileños como de numerosos visitantes nacionales e internacionales que se sienten atraídos por los atractivos patrimoniales, culturales y naturales de la localidad.

Concebido para conmemorar la victoria de San Quintín del 10 de agosto de 1557, día de San Lorenzo, sobre las tropas francesas, el monasterio de El Escorial es la más grande obra de Felipe II. Allí vivió y murió este controvertido monarca español, profundamente religioso y principal exponente de la contrarreforma católica. Felipe II quería una gran obra y la tuvo. No reparó en gastos ni en buscar los mejores arquitectos, maestros orfebres, pintores y escultores por Europa. Todo en El Escorial es grandioso. El monumental conjunto del monasterio, la magnitud y frialdad de sus fachadas y patios, la valiosa decoración de sus paredes interiores, con frescos de Lucas Jordán, Cambiasso, lienzos de Velázquez, Goya, Ribera, Tiziano, El Bosco, retratos de los monarcas pintados por Carreño Miranda, Sánchez Coello o Pantoja de la Cruz. Su biblioteca, con más de 40.000 volúmenes, o el panteón de Reyes, donde reposan todos los monarcas españoles desde Carlos I a excepción de Felipe V, Fernando VI y Amadeo de Saboya. Todo en El Escorial es grande y majestuoso. Y todo es sereno.
El edificio se encuentra ubicado en la ladera del monte Abantos, a 1.028 metros de altitud. Se encuentra enmarcado en un rectángulo con una superficie aproximada de 33.327 metros cuadrados. Cuenta con 16 patios, 88 fuentes, 13 oratorios, 15 claustros, 86 escaleras, 9 torres, 1.200 puertas y 2.673 ventanas. La entrada principal se encuentra en la fachada oeste que, con una longitud de 207 metros, esta orientada al monte Abantos.

En Plena Sierra del Guadarrama, a 8 km. del casco urbano de San Lorenzo de El Escorial y sobre una extensión de 1.365 Ha., se localiza este monumento de dimensiones colosales cuyas obras inicia Pedro Muguruza en 1940 y finaliza Diego Méndez en 1958.
Una explanada de 30.600 m2, constituye la base de esta obra arquitectónica. La Cripta, decorada de forma austera y sobria, está excavada en la roca y tiene una longitud de 262 m. y una altura máxima de 41 m.
A la inmensa Cruz de 150 m., construida en hormigón y granito, se accede mediante un funicular, oculto en la montaña, y un ascensor interior, que posibilita el paso a los brazos de la cruz.
Detrás se encuentran la Abadía Benedictina y otros edificios donde se ubican la biblioteca y la hospedería. Destacan igualmente los monumentales grupos escultóricos concebidos por Juan de Ávalos.
Restaurantes, bares, cafeterías, heladerías con terrazas en calles y plazuelas salpicadas por toda la población permiten al visitante deleitarse con la calidad de sus productos.
La cocina de San Lorenzo de El Escorial está representada por una variadísima gama de platos y estilos que singularizan la oferta gastronómica de la localidad.
En ella están presentes los platos típicos de la cocina tradicional serrana, los sabores procedentes de diversas regiones españolas, lo más variado y exquisito de la cocina internacional y las novedosas incorporaciones de la cocina creativa, todo ello presentado por un conjunto de profesionales que mejoran sus servicios y procuran, día a día, la máxima satisfacción del visitante.
La tradición hotelera de San Lorenzo de El Escorial está íntimamente ligada a sus orígenes como lugar de residencia de temporada y vacacional. Una variada gama de posibilidades para pernoctar permiten disfrutar de los diferentes atractivos de la localidad.
Una confortable y diversa red de Hoteles y Hostales con una localización excepcional facilitan el contacto con la localidad y el acceso a sus recursos turísticos. Ubicados en importantes representaciones arquitectónicas de épocas pasadas o en entornos de gran calidad ambiental ofrecen una especial combinación de elegancia, tradición y familiaridad. La atención profesional, cordial y directa con los clientes permite disfrutar de una cálida estancia.
Residencias, Albergues Juveniles y Camping complementan esta red de alojamientos con una excepcional relación calidad-precio adaptada a las diferentes necesidades.