Manzanares el Real


Manzanares el Real. Zona norte de la Comunidad

A una distancia de 53 km en dirección noroeste respecto de la capital de la comunidad, este municipio se halla en la cabecera del río del que toma el nombre, junto al embalse de Santillana.

Con una población que ya ha sobrepasado los 5.700 habitantes, su núcleo histórico se eleva por encima de los 900 m de altitud sobre el nivel del mar.

Su término municipal se encuentra en el norte del Parque regional de la cuenca alta del Manzanares, y es el que más territorio aporta a ese espacio natural protegido tan importante de la Comunidad de Madrid.

Qué ver

El paraje de La Pedriza

La Pedriza

El especial y muy visitado paraje de La Pedriza, en plena sierra de Guadarrama, es un espectacular canchal de formas caprichosas berroqueñas, que ya era un espacio protegido desde 1930, antes de que se incluyera en 1985 dentro del parque regional.

El mencionado embalse de Santillana es un refugio de aves en el que no es difícil contemplar ánades reales, somormujos, garzas e incluso águilas reales, por citar algunas de ellas. Una aportación medioambiental más de la localidad es el Centro de Educación Ambiental Manzanares, en el propio camino de La Pedriza, imprescindible lugar de visita previa para adentrase en el Parque regional de la cuenca alta del Manzanares. Por si todo esto fuera poco, tres son las áreas recreativas de las que se puede disfrutar aquí, las tres en la mismísima Pedriza: La Garganta, la llamada Chopera de Samburiel y la que recibe el nombre de Canto Cochino.

Castillo de los Mendoza

Castillo de los Mendoza

La Pedriza, el embalse y el otro símbolo, tal vez el más reconocible, de Manzanares el Real es el castillo, mejor dicho los castillos, pues dos son estas maravillas de la arquitectura militar medieval, concretamente de los siglos XIV y XV. Bien de interés cultural el nuevo desde 1931, en tanto que monumento histórico-artístico el viejo a partir de 1949. En la falda meridional de La Pedriza, el castillo Viejo, pues así es llamado, está muy cerca del río y más próximo a la población el nuevo, que también es el más conocido, el más reconocible, el denominado habitualmente castillo de los Mendoza. Mientras el viejo sirvió como fortaleza, el nuevo fue creado con la intención de servir de residencia palaciega y ha sido restaurado desde la década de 1960. Pertenece, temporalmente, a la Comunidad de Madrid pues fue donado por la Casa del Infantado por seis décadas. Es obra del arquitecto Juan Guas, de mediados del siglo XVI, poco tiempo después de ser construido, resultó abandonado. Hoy además es a la vez museo de castillos y exhibe una colección de tapices.

La iglesia de Nuestra señora de las Nieves

Iglesia de Nuestra señora de las Nieves

Otras manifestaciones artísticas de Manzanares el Real son las pinturas rupestres de la edad del bronce encontradas en La Pedriza; la ermita de nuestra Señora de la Peña Sacra, del siglo XVI y muy deteriorada tras la Guerra Civil de la pasada centuria; la iglesia de Nuestra señora de las Nieves, de finales del XV y románica y gótica a partes iguales; las fuentes renacentistas; y las ruinas de los dos molinos históricos. Tiene el pueblo también un museo etnológico y arqueológico. Por si todo esto fuera poco, se recomienda acudir a sus multitudinarias fiestas de agosto.

Gastronomía

La exquisita cultura gastronómica de la zona se remonta a mucho tiempo atrás, a los días en que la Cuenca Alta del Manzanares era fundamentalmente ganadera. La incomparable calidad de los pastos de este entorno natural fue ya entonces una de las claves del sabor y la ternura de sus carnes. Asimismo, de antaño provienen sus célebres platos de pescado, procedentes en su día de las serpenteantes aguas del río y del pantano.

Hondas raíces gastronómicas, por consiguiente, las de Manzanares, tradición del buen comer que hoy perdura tanto en sus Asadores de estilo castellano tradicional, en los que puede degustarse desde la clásica caldereta de cabrito a la ternera de pasto a la brasa, como en sus nuevos Restaurantes especializados en pescados, cuya urta a la roteña hace las delicias de los paladares más exquisitos. Ambos, carnes y pescados, se acompañan de la huerta más selecta.

Otras especialidades que, a juicio de expertos gastrónomos, no han de dejar de probarse, son las patatas en caldero con cabrito, la sopa de cocido con hierbabuena y el conejo en escabeche o caldereta, aderezado en este último caso con romero, lo que le da un gusto único.

Para terminar, no puede faltar un buen postre serrano, como los famosísimos puches.

Un suculento abanico de posibilidades, en definitiva, que no defraudará a los amantes más exigentes de la buena cocina.

Otros datos de interés

Reaccionando ante el interés histórico, artístico, cultural y deportivo que suscita, Manzanares el Real está ampliando su atractiva oferta turística con una inesperada selección de plazas hoteleras que en la actualidad se compone de hotel, hostal, así como de multitud de apartamentos y chalets que son arrendados para estancias que van desde el fin de semana al período estival completo. Para los más aventureros, Manzanares dispone también de un camping a pie de montaña y del refugio Peñalara en la Pedriza.

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