Se halla a 49 km de Madrid, en dirección norte, cerca del puerto de la Morcuera y junto a la presa de Miraflores, en medio de un valle entre serranías del sistema Central. Aunque su centro histórico está a 1.147 m de altitud, hay zonas, como su más alta cota, el pico de la Najarra, que llegan a los 2.106 metros. Todo su término municipal está dentro de los límites de uno de los principales espacios naturales protegidos de la comunidad: el Parque regional de la cuenca alta del Manzanares.
Jabalíes, zorros y cabras montesas pueblan sus alrededores, entre otros animales. En su área recreativa de la Fuente del Cura se puede practicar la escalada.
El primer nombre del pueblo fue Porquerizas, que cambió hacia el siglo XVII por el actual.
Pasemos a su patrimonio histórico-artístico. Su iglesia de la Asunción es del siglo XVI, y numerosas son sus ermitas, la de Santo Tomé, la de San Sebastián, la de Nuestra Señora de la Paz, la de San Blas. Otro edificio de interés es el antiguo hospital, en la actualidad residencia de ancianos. Los festejos taurinos se celebraron durante siglos en la plaza Mayor, más tarde en un prado en el que se establecía un acondicionamiento portátil y, desde 1989, en la plaza de toros construida como tal para disfrute de los apasionados de la tauromaquia, a Miraflores incluso desde ese arte tan vinculado las propias ganaderías de astados que han pastado y pastan en sus suelos.
Para finalizar, unas palabras sobre la reciente evolución del pueblo. A partir de la década de los años 50 del pasado siglo, tiene lugar el crecimiento de la población tanto en número de habitantes como en espacio urbano. En 1970, se construyó la presa que abastece de agua a la localidad.