En el noroeste de la Comunidad de Madrid, junto al embalse homónimo, esta localidad pertenece a la zona de la cuenca del Jarama y está próxima a la castellano-manchega provincia de Guadalajara.
La separan 44 km de la capital y se ubica ante las primeras estribaciones de la sierra de Guadarrama.
Indispensable es comer en ella su exquisito cabrito asado, como imprescindible es degustar sus gachas dulces, adquirir o como poco admirar sus artículos de piel o pasear por su hermoso entorno de encinas, enebros, robles y prados, y acercarse al citado embalse o a la espectacular garganta de Peñáguila, ambos en el cauce del río Guadalix; lugares donde al senderismo y el cicloturismo se puede añadir el piragüismo y la escalada.
La iglesia parroquial de San Miguel es del siglo XVI, de un estilo gótico tardío. Por último, mencionaremos algo verdaderamente único en el panorama constructivo de la región: los casitos, unas peculiares construcciones rurales de forma circular similares a las casas de los castros celtíberos.