Al sur de la capital, de la que sólo la separan 27 km, en el límite meridional del área metropolitana de aquélla, se llega a este municipio que tiene incoado el correspondiente expediente para ser declarado conjunto histórico por la Comunidad de Madrid. Se ubica en el sur de la región, muy cerca ya de la provincia de Toledo, y hasta hace poco su función primordial era agraria y relacionada con el abastecimiento de la capital. La actividad industrial y la función residencial ha ido sustituyendo a aquélla, y hoy la localidad, cuyo núcleo urbano se sitúa a 590 m de altitud sobre el nivel del mar, tiene más de 41.000 habitantes.
Resultará fundamental en la historia local el hecho de que en 1602 se convirtiera en propiedad del valido regio, Francisco Gómez de Sandoval y Rojas, duque de Lerma, y lugar de agasajo de los monarcas por parte de figura tan principal, con motivo de los viajes de aquéllos al Real Sitio de Aranjuez.
Un siglo más tarde, se instaló aquí una fábrica de paños finos, que desde mediados del siglo XIX alberga el Colegio de Guardias Jóvenes, de la Guardia Civil. Si el casco histórico es apreciable, como ha quedado dicho, otros tres lugares han merecido la protección de la Comunidad de Madrid: el este del término municipal, que pertenece al Parque regional en torno a los ejes de los cursos bajos de los ríos Manzanares y Jarama, el espacio natural que es habitualmente denominado Parque regional del Sureste; la zona arqueológica de El Espartal; y la iglesia parroquial de la Asunción de Nuestra Señora, estas dos últimas declaradas bienes de interés cultural.
El templo es de estilo barroco y fue edificado en el siglo XVIII. Su interior conserva un retablo del altar mayor con obras de Francisco Bayeu y del mismísimo Francisco de Goya, así como pinturas de Claudio Coello. El convento de Santa Clara es un siglo anterior, de los tiempos del duque de Lerma, su fundador. Proyectado por el arquitecto Juan Gómez de Mora, tiene una magnífica iglesia.
En la dieciochesca ermita del Cristo de la Salud se venera la imagen del patrón local que le da nombre. Para finalizar este breve recorrido por la monumentalidad de Valdemoro, mencionaremos la fuente de la Villa, construida en 1605; la plaza de la Constitución, comenzada a construir en el siglo XVI; y la modernísima escultura de Francisco Leiro que representa a un astronauta.
De entre los muchos festejos del municipio, destacaremos aquí a modo de injusta selección las fiestas en honor de Nuestra Señora del Rosario, que tienen lugar a principios de cada mes de septiembre. Y si la localidad dispone de numerosas zonas verdes, citaremos merecidamente el parque Bolitas del Airón, lugar de encuentro especialmente durante la festividad de San Marcos, en abril.