Tradición


Diversas escenas de El Rastro madrileño

Al referirnos al comercio más tradicional en Madrid es inevitable mencionar el que sin duda es el mercadillo madrileño por excelencia: El Rastro. Su origen medieval ya no se atisba en sus arterias, pero la zona sigue vibrando a partir de dos ejes principales: tradición y modernidad.

Cada domingo se convierte en uno de los lugares más bulliciosos de la capital, haga frío o calor, llueva o azote el sol de agosto. El Rastro de Madrid es un lugar de compras que un viajero no debería dejar de visitar, no sólo por las cosas curiosas que se pueden adquirir allí, sino por la amplitud de calles y puestos que lo componen. En este peculiar mercadillo uno puede husmear entre antigüedades, artículos de segunda mano, componentes electrónicos, ropa y todo tipo de objetos de colección, que tienen otra sede de compra-venta en la cercana Plaza Mayor.

En el entorno de la Ribera de Curtidores, en la cuña que separa La Latina de Lavapiés, cientos de vendedores ambulantes levantan sus puestos todos los domingos y festivos entre las 9:00 y las 14:00. Tan típico como el paseo por este mercadillo resulta finalizar la visita con un aperitivo en alguno de los numerosos bares y tascas de la zona.

Transporte público

botón para imprimir

Copyright © Consorcio Turístico de Madrid