Situado en el centro de la ciudad de Madrid, el Museo del Prado constituye en sí mismo, desde 1819, el núcleo de un ámbito artístico muy amplio, que abarca las obras de maestros de todo el mundo.
El museo se articula en dos sedes, muy próximas entre sí: el Edificio Villanueva (el más emblemático), situado en el Paseo del Prado, y el Casón del Buen Retiro.
En las diferentes salas, el visitante del museo puede encontrar no sólo excepcionales ejemplos de la obra pictórica de autores españoles (Goya, Velázquez, Zurbarán...), sino también obras de grandes maestros de otras escuelas (Tiziano, Rubens o El Bosco, por ejemplo), así como muestras de esculturas de gran calidad y otras expresiones artísticas.

La primera idea de crear un museo en Madrid le fue sugerida a Carlos III por su pintor de cámara y consejero en temas artísticos Antón Rafael Mengs. Pero el deseo del pintor no pasó de sugerencia, al no hacerlo suyo el monarca.
La idea prendió en el reinado de Fernando VII que supo prestar oídos a las peticiones de la Real Academia de Bellas Artes y al especial interés que puso en el proyecto su segunda esposa María Isabel de Braganza, a la que el Museo ha querido considerar siempre como su fundadora. Lamentablemente la reina murió sin poder ver la inauguracion del que se llamó Museo Real de Pintura y Escultura, que tuvo lugar el 19 de noviembre de 1819.

Los monarcas españoles, especialmente Carlos V, Felipe II y Felipe IV, fueron grandes coleccionistas de arte.
Las primeras obras expuestas en el Museo fueron las pertenecientes a las Colecciones Reales de los siglos XVI, XVII, XVIII y principios del siglo XIX. En 1872 se integraron en el Prado los fondos del Museo de la Trinidad.
Las donaciones y adquisiciones posteriores enriquecieron los fondos del museo, que hoy comprende unas 8.600 pinturas, más de 5.000 dibujos, 2.000 grabados, 700 esculturas y varios fragmentos escultóricos, cerca de 1.000 monedas y medallas, y casi 2.000 piezas de arte decorativas.
El museo cuenta con importantes colecciones de Pintura española (1100-1850), exponiéndose desde murales góticos hasta algunas de las obras más representativas de Velázquez, El Greco,Murillo o Goya.
La colección de Pintura italiana abarca desde el primer Renacimiento hasta el siglo XVIII, destacando las obras de Rafael y de la escuela veneciana (Tiziano, Tintoretto, Verónes, y Bassano).
La colección de Pintura flamenca cuenta con un conjunto importantísimo de obras del siglo XVIII, con cuadros de Rubens, Van Dyck y Brueghel, entre muchos otros.
También hay que destacar la colección de Pintura francesa (Van Loo, Poussin, Watteau) y la colección de Pintura alemana, reducida en número pero de gran calidad, contando con obras de autores como Alberto Durero, Lucas Cranach, Baldung Grien o Anton Rafael Mengs.
Aunque menos conocidas que las colecciones de pintura hay que destacar que el Prado posee excelentes fondos de escultura, artes decorativas, dibujos y estampas. Entre estos últimos habría que destacar la extraordinaria colección de dibujos -más de 500- de Francisco de Goya.
Ciudadanos de la UE mayores de 65 o en situación de jubilación o incapacidad permanente absoluta.
Ciudadanos de la UE en situación oficial de desempleo.
Estudiantes de la UE menores de 25 años.
Personal de los Museos Estatales del Ministerio de Cultura. Guías nacionales y locales de turismo.
Profesores de materias relacionadas con el Museo en el ejercicio de su profesión.
Familias numerosas: si accede un adulto, y al menos, tres descendientes, o dos si uno de ellos es discapacitado.
Miembros de: FAMP (Fundación Amigos del Museo del Prado), APEME (Asociación Profesional de Museólogos de España), ANABAD (Asociación Nacional de Archiveros, Bibliotecarios y Museólogos), AEM (Asociación Española de Museólogos), ICOM (International Council of Museums.




