Madrid Histórico

Bandidos del Guadarrama

El paso de los puertos del Guadarrama, siempre fue muy peligroso; desde la capitulación de Madrid por Alfonso VI existían partidas de moriscos musulmanes de Toledo que vivían del pillaje por estos lugares, en 1273, Alfonso X daba privilegios a las alberguias medievales que cuidaban de los caminantes y les protegían de las cuadrillas de moriscos que aun permanecían por la zona.

Los quiñoneros de Segovia, perseguían a los malhechores, impartiendo una justicia rápida, de horca y cuchillo y nos han dejado el Puente del Perdón y la Casa de la Horca en las inmediaciones del Paular como prueba de su trabajo.

En las crónicas latinas de Enrique IV de Castilla se menciona a Barrasa, siniestro personaje que asaltaba a los viajeros a su paso por el Guadarrama, que además de desvalijarlos, los desfiguraba el rostro.

la Pedriza en invierno, 1920En las postrimerías, del siglo XVIII, campaba por sus respetos la banda de Manuel Rodríguez, conocido como 'El Rey de los hombres' que junto a su segundo, 'Cabeza Gorda', actuaba por los alrededores del Puerto de Navacerrada, ocultándose por las zonas del Paular o Siete Picos, fue cercado en 1792 por mas de cuatrocientos hombres entre tropa y paisanos, ofreciendo una feroz resistencia, hasta que fueron abatidos.

De principios del XIX conocemos los desmanes de 'Chorra al aire', bandido residual de la guerra de la Independencia, que comenzó capturando correos franceses, por las carreteras de Burgos, para terminar asaltando diligencias. En 1816 después de un simple robo de unas piezas de tocino a unos arrieros en el Alto de los Leones, fue perseguido y localizado cerca del Escorial, apresado, conducido a Madrid y ajusticiado.

En 1838, la Tuerta, una mujer chalana de oficio, que vestida de hombre asaltaba a los que pasaban por el Alto de los Leones, contó sus aventuras al viajero ingles Geoges Borrow, quien nos las narra en su libro 'Los Gitanos en España'.

Especialistas en el robo de diligencias, fue Pablo Santos que se refugiaba en la Pedriza, por los alrededores de Cancho Centeno. El mas sonado de sus delitos, fue el asalto al coche de correos de Madrid a Bayona, conocido como la Mala de Francia, derivando el nombre de la deficiente pronunciación del vocablo ingles 'mail' y el secuestro del hijo de una acaudalada dama de El Boalo, Braulia del Valle, que hubo de pagar importante rescate. Pablo Santos murió en un ajuste de cuentas con su segundo, Isidro 'El de Torrelodones', por desavenencias en el reparto del botín de un robo.

canchos de la Pedriza, 1922Francisco de Villena, conocido como Paco 'el Sastre' anduvo por estas sierras después de haberse fugado de la cárcel del Saladero de Madrid, su golpe mas sonado fue el secuestro de los hijos del Marques de Gaviria en 1839, valiéndose de la estratagema de recogerlos a la puerta de su colegio, en la calle de Hortaleza en Madrid, haciéndose pasar por el cochero habitual del Marques y conduciéndoles a la Pedriza, dónde se refugio, e hizo que un pastor de Manzanares llevara al Marques una carta pidiendo un rescate de tres mil onzas de oro por la vida de los niños. Antes del pago, la partida de bandidos fue cercada en los alrededores del canto del Tolmo por soldados del Regimiento de la Reina Gobernadora que fueron guiados por el encargado de la fabrica de papel de Manzanares, conocedor de la zona. 'El Sastre' pudo huir, pero un año después fue localizado en Madrid, mientras paseaba despreocupadamente por el Rastro, siendo detenido, encarcelado y condenado a muerte, cumpliéndose la sentencia en el patíbulo habitual del paseo de Pontones, en las cercanías de la Puerta de Toledo.

En 1854, la creación de la Guardia Civil y la posterior utilización del telégrafo, consiguió poco a poco, que los robos cometidos no quedaran impunes.

el sastre bandido de GuadarramaFernando Delgado Sanz conocido como el 'Tuerto de Pirón', fue el ultimo de los grades forajidos de la comarca. Sus correrías comienzan como cuatrero, robando ganado que luego vendía a chalanes de paso por la comarca y tratantes de las ferias de Pinilla y Buitrago, mas tarde forma partida con otros pillos comenzando los asaltos a personas que transitaban por los caminos del Valle del Lozoya, no fue muy dado al asesinato y solo se cuenta en su haber la muerte de un compinche por ajuste de cuentas.

Su mas sonado robo lo realizó en 1880 desvalijando la iglesia de Tenzuela de Segovia penetrando en ella tras escalar su alta torre, la hazaña fue recogida por la prensa de Madrid que le dio fama. Paso mas de quince años esquivando a la justicia, escapando hábilmente de los cercos y escondiéndose en parajes recónditos, durmiendo al abrigo de canchos y chozos abandonados por los pastores. Fue detenido en Rascafria al ser denunciado por un fabriquero, conducido a la cárcel de Segovia, huye de ella y finalmente fue detenido en 1882 por la Guardia civil, condenado a cadena perpetua, muriendo en 1914 y pasando a la historia con el dudoso honor de ser el ultimo bandido del Guadarrama.

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