En los primeros años del siglo XX algunos alumnos de la Institución Libre de Enseñanza, que en sus excursiones pedagógicas frecuentaban la cercana pero desconocida, Sierra de Guadarrama, encargaron a un ebanista la confección de unas tablas de unos treinta centimetros de ancha por cincuenta de largo, para intentar emular las hazañas que Nansen, narraba en su libro 'Hacia el Polo', claro esta, que con esas tablas, no pudieron conseguir deslizarse por las pendientes heladas.
El noruego Fridtjof Nansen, en las postrimerías del siglo XIX utilizó unas tablas de madera sujetas a su calzado, al estilo de su tierra natal en Chistiania, para recorrer sobre las heladas tierras de Groenlandia, una distancia de quinientos kilómetros en cuarenta días y toda Europa se hizo eco de la noticia.
Por aquellos años, un joven noruego que se ocupaba de su negocio familiar desde Madrid, la 'Compañía de Maderas Sörensen Yakhelln y Cia' con sede central en la ciudad de Barum en Chistiania, adquiría materas primas, en los Almacenes de la Sociedad Belga de los Pinares del Paular, y conoció al grupo de excursionistas de la I.L.E. y viendo lo infructuoso de los intentos de estos jóvenes por esquiar, comenzó la fabricación de skis en sus almacenes de la madrileña calle de Argumosa, con destino a sus nuevos amigos.
Este grupo de aficionados, que es bueno mencionar por lo significativo de sus apellidos, Amezua, Santos Mata, Torres Campos, Levenfeld, Posadas, los hermanos Dupuy de Lome, Medianaveitia, Girod ...entre otro, fueron destacadas alumnos de la institución y se apresuran a utilizar estos originales utensilios que les proporcionaba la posibilidad de deslizarse sobre la nieve.
El 20 de Octubre de 1906 se constituye el germen del que luego seria el primer Club Alpino Español. Se reunían, en Madrid, en la hasta hoy conocidísima, cervecería Alemana, de la Plaza de Santa Ana y consiguieron que se les cediera la casilla de peones camineros que abandonada, con el techo semi derruido y con innumerables gotera, se levantaba en la mitad de la subida al puerto de Navacerrada. La casa pronto queda pequeña y después de numerosas reuniones en la cervecería Alemana que les servia de sede y del desagradable incidente de la quiebra del banco donde el contratista tenia depositados las dos mil pesetas que estaban presupuestadas para la construcción del albergue social, se llego a la construcción en 1907 de un pequeño chalet al que bautizaron con el mismo nombre de la sociedad Twenty Club, al ser este el numero de socios que emprendieron la aventura. El año siguiente se registra la sociedad en el gobierno civil, con estatutos extractados del Club Alpino Francés y aceptando la presidencia de honor el Rey Alfonso XIII.
El noruego Sórensen, muere muy joven en 1910, a los treinta y dos años de edad a causa de unas fiebres y en ese mismo año la sociedad cambia de Nombre a su actual Club Alpino Español.
En 1912 se celebran las primeras competiciones de esquí que congregan a cerca de un millar de espectadores, cifra espectacular para la época.
La evolución del club fue rápida y en 1908 contaba con 71 socios pasando a 628 en el año 1916, la cuota era de 15 Ptas. de entrada y diez pesetas al año, quedando exentas las mujeres y los niños, del pago social.