A mediados del siglo XIX, viaja por España el arquitecto y litógrafo francés Alfred Guesdon (1808-1876) con el fin de realizar vistas panorámicas de varias ciudades españolas, utilizando para ello ascensiones en globo aerostatico y realizando desde allí con la máxima discreción alguna daguerrotipia ( la fotografía propiamente dicho, se empezó a utilizar algunos años mas tarde); como resultado de sus tomas aéreas, se obtenía un imagen mas o menos precisa, que utilizaba como base para sus dibujos que después litografiaba, obteniendo gran realismo en ellos.
Fruto de una de ellas es la vista del Barrio de Santa Maria, de Madrid, hoy conocido como Cuesta de la Vega. Podemos ver el estado en que se encontraba la Cuesta de la Vega antes de la reforma urbanística realizada en los primeros años del Siglo XX.
Ampliando la panorámica podemos llegar a ver, un coche tirado por dos caballos, subiendo la empinada Cuesta de la Vega en su ultimo tramo, recién remodelada por aquellos tiempos, junto a la tapia que separaba la calle del Acuartelamiento de Las Escoltas Reales. Se puede distinguir con perfecta claridad el "Cocherón de Palacio" y un espacioso patio cerrado que limita con un muro de contención de los jardines donde estaba la Casa de Pajes. Sobre este patio se encuentra situado un edificio de pequeño tamaño que desentona entre el resto de las edificaciones, esta situado en el centro, en una cota mas elevada y a todo el conjunto se llega a través de una rampa.
Todas estas zonas están sepultadas en la cimentación de la Catedral de la Almudena y de los terrenos anexos, que en estas fechas están siendo excavados para la construcción, parece ser, del futuro Museo de Carruajes; y todo ello a una profundidad no mayor de diez o doce metros según se puede calcular fácilmente.
Lo que hoy admitimos como cierto y probado se debe a lo publicado en 1939, en Holanda, por el hispanista Levy-Provençal,. La traducción de un texto de al-Himyari que vivio en el siglo XIII y principios del XIV, desconocido hasta la época y que entre otras cosas determinó el origen de Madrid como un Ribat árabe entre los años 885 y 887 por Mohamed I; la noticia pasa sin pena ni gloria entre los historiadores madrileños a pesar de ser publicado años después por el periódico ABC.
Años después comenzamos a preocuparnos por el origen de nuestra ciudad y a pesar de suponer la existencia de pobladores visigodos anteriores a la construcción del Ribat, no se consigue ninguna prueba fehaciente de su existencia, pero hay quien dice pudieran ser considerada una población eminentemente rural junto a las lagunas que existían en Puerta Cerrada, y que se desbordaban sobre la actual calle de Segovia dando lugar al conocido Arroyo de San Pedro, sin prueba documental alguna, para tal aseveración.
Sobre los terrenos que figuran en la panorámica, se realizaron catas arqueológicas en los años 1972 y 1987 y se documenta, junto a la Torre Sur de la antigua Puerta de la Vega de la muralla árabe, una cámara ya conocida y utilizada como refugio antiaéreo en la pasada contienda civil y visitada regularmente por la policía del subsuelo de la Ciudad.
La cámara puede describirse como una construcción de nueve metros de longitud, por cinco de anchura y tres de altura, con dos puertas, una de ellas con un arco de menor altura en dirección norte y la otra en el lado opuesto en dirección a la cuesta de la Vega, la cámara esta situada en el eje norte-sur, dividida en dos por un muro de granito, la techumbre es abovedada y recubierta de ladrillo buscando sencillos efectos decorativos, en las paredes laterales se presentas arcos ciegos como elemento decorativo de piedra rematados por capiteles de ladrillo donde comienza el arranque de la bóveda. El suelo es de losas de silex y se encuentra levantado en algunas esquinas mostrando suelos anteriores y deteriorados por importantes humedades y se aprecia una profunda marca en el suelo que nos hace recordar la huella dejada por una posible pila de bautismo por inmersión.
Todas estas zonas están sepultadas en la cimentación de la Catedral de la Almudena y de los terrenos anexos, que en estas fechas están siendo excavados para la construcción, parece ser, del futuro Museo de Carruajes; y todo ello a una profundidad no mayor de diez o doce metros según se puede calcular fácilmente.
El profesor Manuel Montero Vallejo, miembro del Instituto de Estudios Madrileños, dictamino en 1987 que se trata del alojamiento del cuerpo de guardia que controlaba el paso por la Puerta de la muralla.
En el año 1992, el director de Obras del Ayuntamiento D. Luis Armada hace publicó un informe efectuado por técnicos municipales y arqueólogos en el que llegan a la conclusión de que la construcción de la cámara pudo ser construida entre los siglos VII y el X tomando como base las dimensiones de los ladrillos, la configuración de los arcos ciegos y las aristas de las bóvedas.