
La ubicación geográfica de la Comunidad de Madrid y especialmente de su capital, en el centro de la península ibérica, unida a la condición de capital del Estado, han permitido que ambas, la región y la ciudad, estén comunicadas magníficamente con el resto del territorio nacional.
El carácter radial de la red de carreteras e incluso de la de ferrocarriles españoles supone una fácil conexión con las ciudades españolas o con los países limítrofes.
La propia unión entre las numerosas localidades que forman la comunidad, de por sí excelente, se beneficia de todo ello.
Siete son las grandes carreteras de carácter estatal que unen a la ciudad de Madrid con el resto de urbes importantes españolas. Asimismo, la propia capital dispone de una serie de autovías, que facilitan la comunicación entre la amplia gama metropolitana y el resto de los términos municipales de la región madrileña.
La estructura básica de la red de carreteras españolas es radial, con centro en Madrid. Existen seis carreteras principales: A-1, Madrid-Burgos-Irún; A-2, Madrid-Barcelona-La Junquera; A-3, Madrid-Valencia; A-4, Madrid-Sevilla; A-5, Madrid-Badajoz y A-6, Madrid-A Coruña.
Accediendo por cualquiera de las seis vías principales encontrará tres anillos sucesivos denominados M-50, M-40 y M-30, que le facilitarán el acceso o el tránsito por la capital.
La Red de Carreteras de la Comunidad de Madrid complementa la extraordinaria oferta estatal de la que se beneficia la región gracias a su importancia tradicional como capital del estado.
Las vías comarcales y locales acaban por poner en comunicación a todos y cada uno de los pueblos madrileños, así como a éstos con los municipios de las provincias de otras comunidades más cercanas.