El aceite de oliva virgen es el zumo de la aceituna. Los aceites etiquetados como virgen extra son los que ofrecen una mayor garantía de calidad.
Los aceites de la Comunidad de Madrid se caracterizan por su escasa acidez, su color amarillo intenso y brillante con ribetes verdosos y su aroma.
En cuanto a su producción, el aceite de oliva virgen se extrae principalmente de dos variedades de aceituna: cornicabra y manzanilla.
El consumidor debe mantener el aceite al abrigo del aire, luz y las altas temperaturas.
Su alto contenido en ácidos grasos monoinsaturados y en sustancias antioxidantes, unido a su alto aporte vitamínico en vitamina E, confieren al aceite de oliva efectos muy beneficiosos para nuestro organismo, especialmente en la etapa infantil y la tercera edad.
El aceite de oliva es indispensable en cualquier despensa. Rico y digestivo, con un característico sabor afrutado, es un claro protagonista en la dieta mediterránea. Se puede tomar en crudo sobre un poco de pan.
Es utilizado para todo tipo de frituras, realzar el sabor de los pescados y, sobre todo, es ideal para preparar salsas frías y aliñar verduras y ensaladas.

Ingredientes (para 50 pestiños aprox.):
300 gramos de harina. 1 tacita de aceite de oliva virgen extra de Madrid. 1 tacita de vino blanco. 1 corteza de limón.
2 cucharadas soperas de anises. 250 gramos de miel líquida. Azucar glas. Aceite de oliva virgen extra de Madrid, para
freír con hondura.
Preparación:
Calentar el aceite con la corteza de limón, retirar del fuego, quitar la corteza de limón, poner los anises y dejar enfriar.
Pasar a un recipiente el aceite frío y añadir el vino y la harina.
Mezclar hasta lograr una masa fina y echar sobre la mesa enharinada. Dejar en reposo 30 minutos.
Pasado este tiempo, estirar con el rodillo hata conseguir una lámina fina. Cortar en rectángulos de 10 x 6 cm. y enrollar por una esquina formando un cilindro ancho y aplastado. Presionar por una esquina exterior, humedeciendo los dedos en agua fría, para que mantengan la forma al freír.
Calentar la miel con un poco de agua a fuego lento hasta que rompa a hervir. Retirar del fuego y bañar los pestiños, dejándolos escurrir sobre una rejilla.
Espolvorear con azúcar glas antes de servir.