Elaborado a partir de leche entera procedente de rebaños calificados sanitariamente.
El cuajado se hace coagulando la leche entera con cuajo natural y otras enzimas autorizadas.
La cuajada se moldea y prensa. Las características comunes de este queso madrileño son su gran poder nutritivo, forma cilíndrica, pasta firme y flexible, con pequeños ojos repartidos en toda su masa y su intenso gusto.
El queso de oveja aporta a nuestra dieta minerales, especialmente calcio y magnesio, además de vitaminas A, D, B6, C y E y proteínas. Es un alimento fácilmente digerible recomendable a cualquier edad.
Estupendos para tomar como postre, estos quesos quedan siempre bien como aperitivo o entrada de un menú especial. Es conveniente, antes de consumirlo, mantenerlo una hora fuera del frigorífico.
El queso de oveja puede además acompañar a todo tipo de pastas o utilizarse en la preparación de salsas y coloristas ensaladas. Puede servir como guarnición de determinados platos.

Ingredientes:
Queso tierno de Campo Real cortado en lonchas de 1/2 centímetro aproximadamente. Carne de membrillo. Miel. Nueces peladas.
Piñones pelados. Frutas rojas del bosque: arándanos, frambuesas, fresitas... Unas hojitas de menta.
Preparación:
Se coloca, sobre una base firme, una loncha de queso tierno de Oveja y, encima, una loncha de membrillo del mismo grosor.
Se deja caer un chorrito de miel, y se espolvorea con nueces machacadas. Al terminar la primera capa, se repite la operación
dos veces más, hasta tener, entreveradas, tres capas de queso y tres capas de membrillo. Al terminar la tercera capa, colocamos una
última loncha de queso, la chorreamos con miel y adornamos el pastel con nueces peladas y piñones, frutas rojas del bosque (frambuesa,
arándanos, fresitas o moras) y unas hojitas de menta.