el Real Jardín Botánico


El Real Jardín Botánico

Desde su creación, en el Real Jardín Botánico se desarrolló la enseñanza de la botánica, se auspiciaron expediciones a América y al Pacífico, se encargaron los dibujos de grandes colecciones de láminas de plantas y se acopiaron importantes herbarios que sirvieron de base para describir nuevas especies para la ciencia. En 1857, siendo Mariano de la Paz Graells director del Real Jardín, se realizaron importantes reformas que aún perduran, como el invernadero que lleva su nombre y la remodelación de la terraza superior. También en esta época de Graells se instaló un zoológico, que doce años más tarde, siendo ya director Miguel Colmeiro, se trasladó al Jardín del Buen Retiro. En el primer tercio del siglo XX se iniciaron con seriedad las investigaciones en el campo de la micología, y adquirieron un elevado nivel las desarrolladas en el de la micromicetología. En 1974, fue cerrado al público para abordar profundas obras de restauración, que acabaron devolviéndole su estilo original, en 1981, coincidiendo con el bicentenario de su traslado, fueron inauguradas las reformas. En 1993 se inauguró el moderno invernadero de exhibición

Sobre el parque

Origen y arquitectura

Bonsái bosque

El 17 de Octubre de 1755, Fernando VI ordenó la creación del Real Jardín Botánico de Madrid, que se instaló en la Huerta de Migas Calientes, en las inmediaciones de lo que hoy se denomina Puerta de Hierro, a orillas del río Manzanares. Contaba con más de 2000 plantas, recogidas por José Quez, botánico y cirujano, en sus numerosos viajes por la Península u obtenidas por intercambio con otros botánicos europeos.

A partir de 1774, Carlos III dio instrucciones para su traslado al actual emplazamiento del Paseo del Prado, donde se inaugura en 1781. Sabatini - arquitecto del rey- y Juan de Villanueva se hicieron cargo del proyecto. En la segunda mitad del siglo XVIII y bajo la protección directa de la Corona, la botánica española vivió una época de inusitado esplendor. En esos años se construyeron las tres terrazas escalonadas, se ordenaron las plantas según el método de Linneo - uno de los botánicos más importantes de la historia- y se construyeron también la verja que rodea al jardín, los emparrados y el invernáculo llamado Pabellón Villanueva, en el que se encuentra la cátedra donde impartió sus clases Antonio José Cavanilles.

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