La llegada de los musulmanes a la península Ibérica, y su posterior avance hacia el interior, supuso el inicio de la Reconquista por parte de los reinos cristianos. Para defender Toledo, entre los siglos IX y X, los árabes fortifican la Marca Media; de esta forma la región de Madrid se convierte en paso obligado de las huestes de ambos frentes en su intento por tomar y consolidar sus plazas entre los ríos Duero y Tajo. norte y sur respectivamente del complejo, arduo e inhóspito Sistema Central.
La distribución en abanico de la red fluvial de la zona así como las calzadas romanas de siglos anteriores serán utilizadas por los contendientes. tomando posiciones en las rutas hacia el este y el oeste peninsular. Por estas razones geoestratégicas lugares como la fortaleza de Alcalá en el avance hacia el este. Talamanca. Buitrago o Torrelaguna con sus respectivas atalayas vigías en el eje norte- sur, o los castillos de Villafranca y de Calatalifa en el paso desde la sierra de Guadarrama hacia el río Tajo no solamente jugaron un importante papel durante la Reconquista, sino también durante los siglos posteriores.
Al finalizar la Reconquista, durante la Baja Edad Media, los castillos y plazas fuertes vuelven a ser objeto de atención. Los monarcas cristianos entregarán algunas de aquellas edificaciones y permitirán levantar otras de nuevas trazas y estilos a la clase nobiliaria y a las órdenes militares que tan activamente habían participado a su lado hasta la resolución del conflicto. La mitra todelana, don Álvaro de Luna, la Orden de Santiago. los condes de Chinchón, los señores de Puñoenrostro, los Lasso de la Vega o los Mendoza serán algunos de los nuevos propietarios del patrimonio territorial de la región, titularidad que en algunos casos llega hasta fechas recientes.
Son una veintena de construcciones medievales que. bien por los avatares bélicos posteriores, por las remodelaciones y traspasos a los que han sido sometidas a lo largo de los años o como consecuencia de su abandono. hoy se encuentran en diferente estado de conservación y propiedad.
Proponemos al viajero dos itinerarios para que se acerque a conocer nuestros castillos, fortalezas y torres vigías; por su singular ubicación o por sus trazas todavía mantienen el interés histórico de haber sido testigos de uno de los períodos más intensos jamás vividos por las gentes de la Comunidad de Madrid.
Palacio del Infante don Luis de Borbón; lo mandó construir en 1765 tras su expulsión de Madrid por orden de su hermano Carlos III, por casarse con María Teresa Vallabriga. El proyecto es obra de Ventura Rodríguez.
La construcción fue dirigida por Juan de Herrera. Aquí se retiró a morir Fernando VI (1713-1759) tras la muerte de su esposa Bárbara de Braganza. Hoy es Archivo del Ejército del Aire.
Fortificación árabe que defendió Toledo durante la Reconquista. Combina ladrillo y mampostería.
(En San Martín de Valdeiglesias) Levantado por don Álvaro de Luna, condestable de Juan II (1406-1454).
Esta localidad estuvo fortificada, cadhalso. Palacio renacentista construido por don Álvaro de Luna (1390-1453). Se conserva el estanque en el que simulaban batallas navales.
Pueblo castellano afamado por su producción vinícola. Bella plaza porticada con balcones corridos. En la iglesia de la Asunción (siglo XVI) se casó Felipe IV con Mariana de Austria.
Cuerpo principal del siglo XIII. Aquí escribió su obra el poeta Garcilaso de la Vega (1501- 1536).
Levantada por Pedro Chacón tras recibir de los Reyes Católicos el señorío de Juana Enríquez, esposa de Juan 1I de Aragón (1458- 1479).
No hay fechas sobre su origen; ya existía en 1488. Aquí estuvo presa la princesa de Éboli.
Quedan algunos restos de la muralla que mandó construir Muhammad I (852-856). También: puente romano y ábsides románico y mudéjar.
Controlaban el puerto de Somosierra, empleando señales de humo durante el día y antorchas y fogatas durante la noche. Tienen la puerta en alto y carecen de ventanas.
Localidad reconquistada por Alfonso VI. Murallas e iglesia fueron construidas por el obispo Pedro Tenorio (siglos XV -XVI). Elegante iglesia gótica de la Magdalena y antiguo pósito renacentista, hoy Ayuntamiento local, fundado por el cardenal Cisneros.
(Mangirón-Cinco Villas). Torre de origen cristiano que destaca en el paisaje por su elegancia y austeridad. No están claras ni su datación ni sus funciones, la entrada se encuentra a ras del suelo y sus muros tienen ventanas.
Bella fortificación medieval, referencia estratégica desde los romanos; el cauce del río Lozoya fue utilizado como foso natural. Alfonso VI repobló la localidad en el 1096; en 1366, pasó a formar parte del señorío de Buitrago como propiedad de los Mendoza. Albergó a Juan II, a Juana la Beltraneja y a Felipe III. Se conservan en buen estado las murallas y las trazas que debió tener el imponente alcázar. También: Museo de Picasso.
Del Castillo Viejo sólo quedan ruinas. Fue mandado construir por el I marqués de Santillana y conde del Real de Manzanares, don Íñigo López de Mendoza; también fundó el Castillo Nuevo, aunque nunca lo llegó a habitar. Los sucesivos duques del Infantado continuaron las obras (1417-1500); en la etapa final de construcción, contrataron a Juan Güas, arquitecto de los Reyes Católicos. Completamente restaurado por la Comunidad de Madrid, el monumento se puede visitar; desde sus almenas hay espléndidas vistas del embalse de Santillana y de la Pedriza.
Vigiló el puerto de la Fuenfría (siglo IX).
Alcalá la Vieja (822-852); Alcalá la Nueva (siglo XIV); fortaleza de Santorcaz (anterior a 1312); torre del castillo de Villarejo de Salvanés (siglo XV); castillo de Fuentidueña de Tajo: gran protagonismo durante la Reconquista; sede del reino de doña Urraca (1109-1126); fortaleza de Chinchón: la nueva se levantó entre 1559 y 1579; castillo de Casasola (Chinchón) finales de la Edad Media; castillo de Torrejón de Velasco.