Chinchón es, sin lugar a dudas, una de las villas más hermosas que conserva la Comunidad de Madrid. Situada en el sureste de la provincia y bañada por las aguas del río Tajuña, ofrece al viajero un numeroso abanico de posibilidades de cultura y ocio.
Partiendo desde su plaza Mayor, os proponemos una recorrido a pie para visitar su teatro, el de Lope de Vega, sus iglesias y ermitas, sus conventos, la casa de la Cadena y el Castillo de los Condes. En definitiva, un paseo por el rico patrimonio que conserva la que fue declarada por Felipe V como muy Leal y muy Noble villa de Chinchón.
Cerca de la localidad se han encontrado vestigios prehistóricos que se remontan al neolítico, así como restos de una ciudad íbera y su necrópolis. Aunque se sabe de la presencia de asentamientos en época romana y durante la dominación árabe de la península, no sería hasta el siglo XV cuando se hayan documentos históricos que hablan de la localidad de Chinchón.
Desde sus comienzos como villa castellana, Chinchón ha estado unido a la monarquía. Y es que muchos fueron los monarcas que pernoctaron en la ciudad, como los reyes Católicos, su hija Juana y Felipe el Hermoso o Carlos V. Este último es el responsable de que en 1520 Chinchón pasara a ser un condado.
Desde entonces, Chinchón ha sido conocida no solo por sus propios atributos, sino también por la relevancia de alguno de sus condes, que dieron notoriedad a la villa. Cabe destacar a la condesa Francisca Enríquez de Rivera, siglo XVII, que realizó una importante contribución al descubrir el uso de la quina para combatir algunas enfermedades como el paludismo. Otra de las condesas más conocidas fue Maria Teresa de Borbón y Villábriga, la llamada Condesa de Chinchón y que fue inmortalizada por la ilustre mano de Goya.
Durante la guerra de la Independencia Chinchón sufre muchas bajas y enormes daños en muchas de sus construcciones, algunas irrecuperables. La Guerra Civil también afectó a la localidad, que quedó enclavada en el bando republicano.
Ya en el siglo XX, el casco urbano de Chinchón ha sido declarado Conjunto Histórico Artístico y la ciudad camina con paso firme hacia el futuro, apoyado en la gran oferta turística de la villa y su entorno y en la calidad ampliamente reconocida de sus productos agrícolas.
La gran plaza Mayor es el núcleo central del que parte el trazado del casco urbano de Chinchón. Desde que se declarara en 1974 Conjunto Histórico Artístico, muchas son las casas blasonadas registradas en un inventario para proteger su estructura.
Las casas se agrupan de forma compacta y cerradas sobre si mismas. Las viviendas son de diferente estructura, aunque predomina en ellas un patio central como distribuidor no solo de las diferentes estancias, sino también como regulador de la ventilación que entra por las grandes puertas de las viviendas. La altura máxima suele ser, generalmente, de dos cuerpos, situándose las habitaciones y dependencias familiares en la zona alta y los establos, cuadras y corrales en la planta baja.
Muchas de estas casas os las encontraréis durante el recorrido por el casco urbano, que parte y finaliza en la conocida plaza Mayor de Chinchón .
Es muy fácil acceder a ella y si viajáis en coche podéis aparcar en la misma plazas o en sus cercanías. La plaza Mayor de Chinchón es uno de las mejores
conservadas de toda la comunidad de Madrid. Su construcción data del siglo XV, aunque no estaría totalmente cerrada hasta el siglo XVII.
De estructura típicamente medieval, su figura es irregular, aunque su estructura es sencilla, ordenada y armoniosa. Con una altura de tres
plantas y 234 balcones de madera, esta plaza Mayor está considerada una de las más bellas del mundo.
En su recinto se han desarrollado múltiples actividades, desde un improvisado corral de comedias hasta corridas de toros, convirtiendo a la plaza en uno de los cosos taurinos más bellos de toda la comarca.
Abandonamos la plaza y encaminamos nuestros pasos rumbo norte hacia la plaza Galaz, donde se encuentra el teatro de Lope de Vega y la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción.
El terreno donde se asienta el teatro fue el que albergó el antiguo palacio de los Condes. Según cuentan los cronistas, fue en ese palacio donde Lope de Vega escribió El Blasón de los Chaves de Villalba, razón por la que se bautizó con el nombre del escritor este teatro. Construido en 1891, ha sufrido varias remodelaciones, y es quizás uno de sus atractivos el telón de boca de su interior, un magnífico lienzo con motivos de la plaza Mayor de la villa.
La iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, denominada antiguamente como de la Piedad, se remonta al siglo XVI, aunque no vería terminadas sus obras hasta un siglo más tarde. Este templo ha sufrido muchas reformas, la principal tras el incendio que la asoló provocado por las tropas napoleónicas. De este desafortunado siniestro guarda, no obstante, un recuerdo grato. El ilustre pintor don Francisco de Goya y Lucientes había pasado largas temporadas en la localidad, ya que su hermano Camilo era el capellán de la iglesia. Tras el desastre, Goya pintó para el templo el cuadro Nuestra Señora de la Asunción, que podéis contemplar en el Altar Mayor.
Muy cerca de allí se encuentra la Torre del Reloj. Su historia es muy singular, ya que en origen esta torre estuvo unida a la iglesia de Nuestra Señora de Gracia, del siglo XV, que sufrió muchos daños a manos de las tropas francesas. Muchos años después se acometió la reforma de la torre pero no la de la iglesia, por lo que ésta queda sola y sin iglesia que amparar. Teniendo en cuenta que la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción no tiene torre, se hizo muy popular el dicho de Chinchón tiene una torre sin iglesia y una iglesia sin torre.
Varias son las ermitas que aún se conservan en Chinchón. en nuestro camino, subiendo por la calle de San Esteban Baja y llegando a la plaza de San Antón, encontraréis la ermita homónima que data del siglo XVIII. Esta ermita fue construida sobre las ruinas de otro templo, uno románico del siglo XI. Esta primera ermita románica podría haber sido el edificio religioso más antiguo de la villa. La ermita de San Antón guarda en su interior tres retablos de gran belleza, el de San Esteban, el de Nuestra Señora de los Remedios y el de San Antón.
Tras su visita y para acercarnos a la siguiente parada, debéis recorrer algunas calles del entramado casco urbano de Chinchón. Podéis aprovechar para descubrir la arquitectura de sus casas, alguna de ellas blasonadas y cómo las que se han reconstruido han intentando mantener la misma estética. El recorrido pasa por la calle de las corralizas, calle Arco de Palacios, calle de las Canteras y calle Quiñones. Desde el final de esta calle ya podéis ver la ermita de la Misericordia.
Este templo era la iglesia del antiguo hospital del mismo nombre que se fundó en Chinchón en el siglo XVIII. Es de estilo barroco, con puerta adintelada y un retablo en su interior que guarda un cuadro de Santa Lucia que, aunque anónimo, es de muy bella factura.
Una de las visitas más interesantes a edificios no religiosos en Chinchón es la Casa de la Cadena. Desde la ermita, para llegar debéis volver a la plaza Mayor por la calle José Antonio y allí, dirección sur, bajar por la calle Zurita. Allí se encuentra la casa que sirvió de hospedaje al rey Felipe V el 25 de febrero de 1706. La fecha es muy relevante ya que, por esos tiempos, el rey estaba en guerra con el archiduque Carlos, que le disputaba el derecho al trono.
Este edificio, barroco, data de finales del siglo XVII y se estructura en tres cuerpos, con un gran patio al que dan los dos pisos con galerías en las que estaban las habitaciones. La denominación de la cadena viene determinada porque antaño se colocaba una cadena en la puerta de la vivienda que sirviera de cobijo y morada a un rey. Fue este mismo monarca, como ya indicamos antes, el que, muy satisfecho por la lealtad de Chinchón, le dio el sobrenombre de muy Noble y muy Leal.
Las ermitas e iglesias no son las únicas construcciones religiosas que posee Chinchón. Dos son los conventos que se sitúan en sus calles. A el de los Agustinos, muy cerca de la casa de la Cadena, podéis llegar por la avenida Regimiento de León, dirección a la plaza Mayor.
Este convento se funda en el siglo XV, aunque la construcción que podéis ver en la actualidad data de un poco más tarde, de 1626. Aunque se construyó para los Agustinos Calzados, es cierto que en los últimos años su función dejó de ser religiosa. En 1842 se convierte en juzgado y cárcel del Partido Judicial de Chinchón y en la década de los 80 del siglo XX se reforma para formar parte de la red nacional de Paradores de Turismo.
Si tenéis pensado pasar unos días en la localidad, sin duda encontraréis en este parador un edificio muy bien rehabilitado que conserva aún las reminiscencias de un pasado que invita a la paz y al sosiego.
Para visitar el convento de las Madres Clarisas debéis continuar por la Avenida del Generalísimo, aunque antes de llegar podéis hacer una parada en la ermita de San Roque. Este templo data del siglo XVI y está dedicado al patrón de la localidad. De estilo barroco, sus muros son de ladrillo, y en su interior se guarda una magnífica talla de San Roque de 1716, así como un estandarte con la imagen del patrón de Chinchón bordado en oro y plata de 1744.
El convento de las Madres Clarisas empezó a construirse en 1597 y en el trabajaron muchos de los maestros que estaban prestando sus servicios en la construcción de El Monasterio de El Escorial. Podéis ver esas influencias en el estilo herreriano de la construcción. La iglesia que acompaña al convento es de cruz latina, con bóveda de cañón y sin capillas laterales. El convento posee un interesante claustro de dos pisos de altura, con galerías sostenidas con arcos de medio punto.
Si visitáis el convento en horas vespertinas, no desaprovechéis la oportunidad de adquirir alguno de los pasteles que elaboran las clarisas, una verdadera delicia para el paladar.
El último item en nuestro recorrido queda muy cerca del convento. Debéis continuar por la calle de Abapies y ascender hasta la parte más alta de la ciudad. Allí se encuentra el Castillo de los Condes.
Como hemos indicado anteriormente, desde 1520 en que Chinchón pasa a ser un condado, mucha de la fama y notoriedad que tuvo la ciudad en determinadas épocas se debe a sus condes. La construcción que estáis viendo no es la original que se asentaba en esas tierras, ya que quedó destruido casi en su totalidad tras el ataque de los comuneros. Tras el desastre, se procedió a la construcción de uno nuevo en el mismo emplazamiento y utilizando las ruinas del primero. Data, pues, de entre los años 1590 y 1598. Su conservación fue óptima hasta que una nueva reyerta, la del intento de sucesión por parte del Archiduque Carlos, dañara de nuevo la estructura. Años después, el paso de las tropas francesas por la localidad no hizo sino acrecentar los daños en el edificio.
Tras tantos desastres, muchas de sus piedras y sillares se utilizaron para la reforma de edificios de localidad o incluso para caminos y cercas. En el siglo XX fue incluso utilizado como fábrica de licores.
Pero Chinchón es algo más que todo su patrimonio cultural, que es amplio e importante. En sus cercanías se encuentra uno de los espacios protegidos más bellos
de toda la península. Es la Laguna de San Juan, un gran humedal que contiene una de las mayores reservas de aves de la comunidad de Madrid. Dado su nivel de protección, no está permitida la acampada, la caza o la pesca, pero podéis transitar por los espacios habilitados y disfrutar con la contemplación de la garza real, el aguilucho lagunero o la grulla común.
Y si el día os ha resultado agotador, Chinchón es un excelente lugar para saborear cochinillo, cabrito al horno, cordero, guisos de carnes de caza... En la plaza Mayor, sentados en uno de los balcones que pertenecen a distintos restaurantes y mesones, podéis disfrutar de un sobresaliente almuerzo o cena. De postre, la repostería que os recomendamos en el convento de las Madres Clarisas o el chocolate que se elabora en la villa, de extraordinaria calidad. Para terminar, nada mejor que probar alguno de los anisados que también han hecho mundialmente famosa a la villa de Chinchón.
Kms desde Madrid: 117
Duración: 1 día
Tipología: amigos /pareja/familia