Esta ruta que os proponemos recorre la cuenca del Jarama desde la localidad de El Vellón hasta la de La Cabrera, donde se encuentra el Convento de San Antonio. Por el camino, bañados por ríos y con la posibilidad de visitar el embalse de El Atazar, iréis descubriendo las localidades de El Espartal, Talamanca del Jarama, Torrelaguna, Torremocha del Jarama y Patones.
Una buena ocasión para recrearse con el entorno natural de la cuenca del Jarama y disfrutar, al final del recorrido, de la vista de la sierra de la Cabrera, espectacular paisaje berroqueño antesala de la sierra de Guadarrama y Somosierra.
Recomendamos utilizar dos días o un puente largo para visitar la totalidad de los monumentos y parajes que os proponemos, pudiendo pernoctar en Torrelaguna.
A menos de 50 kilómetros de Madrid se encuentra la localidad de El Vellón, que se subdivide en dos núcleos urbanos: El Vellón, que da nombre al municipio, y El Espartal, a siete kilómetros y con un casco histórico más importante.
Antes de llegar a El Vellón, podéis ver la atalaya del mismo nombre que forma parte del conjunto de torres vigías que Muhaminad I -fundador de Madrid- mandó
construir para proteger a la vecina Talamanca, plaza adelantada en la Marca Media que separaba el territorio musulmán y cristiano. Las atalayas que se conservan
en la zona tienen seis metros de diámetro y unos nueve de altura, aunque en origen podían llegar a medir hasta trece metros. Un destacamento de 10 o 12
hombres estaba permanentemente en las atalayas para dar aviso de ataques o incursiones cristianas. Durante el recorrido podréis ver otras atalayas, como la de Torrelaguna.
En El Vellón podéis visitar la iglesia de la Asunción, del siglo XV y XVI, que aún conserva una hermosa espadaña. En El Espartal, la iglesia parroquial es más reciente, del siglo XIX, pero en su interior contiene una pila bautismal del siglo XVI.
Entre ambos núcleos urbanos y sus cercanías podéis ver los catorce acueductos pertenecientes a la red del Canal de Isabel II, algunos del siglo XIX. Aunque no todos funcionan en la actualidad, es interesante ver cómo se enclavan en la orografía del entorno. También en el camino que os lleva desde El Vellón hasta El Espartal podéis disfrutar de las estupendas vistas de Los Quebraones, unas formaciones de piedra granítica que dotan al paisaje de un encanto especial.
Continuamos rumbo a Talamanca del Jarama, una villa con muchas reminiscencias históricas que tiene el privilegio de haber sido, junto a Madrid y a Toledo, capital del imperio durante el reinado de Carlos I.
Talamanca entra en la historia durante el período islámico en la península, en el siglo IX, ya que la villa formaba parte de la ruta que unía Córdoba, Toledo y Zaragoza. De esta época data su muralla, que llegó a tener un perímetro de unos 1200 metros. Aunque en la actualidad la muralla está muy fragmentada, aún conserva algunas construcciones en pie de su época de esplendor, como la Puerta de la Villa, del siglo XIV.
La visita a Talamanca del Jarama descubre al visitante un gran número de construcciones civiles y religiosas que hablan de la relevancia de esta villa.
La importancia que tuvo esta localidad durante la Edad Media se deja ver en la multitud de templos que la poblaron, cinco en total.
Actualmente, Talamanca solo conserva dos de ellos, La Iglesia de San Juan Bautista y la de Nuestra Señora de los Milagros o Morabito. La primera es una obra
románica construida entre finales del siglo XII y principios del XIII, época de la que se conserva el ábside. En el siglo XIV fue casi totalmente demolida
y reconstruida por artistas toledanos. Aunque actualmente sólo se puede visitar durante los oficios religiosos, su visita es muy recomendable pues la
Iglesia de San Juan Bautista posee un ábside de gran valor artístico, uno de los pocos de estilo románico que se conservan en la Comunidad de Madrid.
También podéis admirar el torreón barroco, añadido en el siglo XVII y quizás construido sobre las ruinas de uno anterior. De tres cuerpos de altitud, esta torre está coronada por un chapitel con chapa de metal muy al estilo herreriano de la época.
Caminando por la villa, en la plaza de la Constitución podemos visitar el ábside de Nuestra Señora de los Milagros, más conocido en la localidad por el nombre de Morabito. Es una construcción románico-mudejar de mediados del siglo XIII. Y no podemos aún abandonar Talamanca sin ver las do s construcciones que los monjes del Monasterio del Paular dejaron en la villa. Esta congregación, que poseyó muchos terrenos en la Comunidad de Madrid, construyó durante los siglos XVII y XVIII en Talamanca el Granero y la Cava del Arrabal. El Granero es actualmente propiedad particular y sólo se puede visitar concertando una visita con el dueño (preguntar en el ayuntamiento), aunque desde fuera si podéis ver el excelente trabajo de las puertas de roble que posee, adornadas profusamente con motivos vegetales, figuras humanas y fantásticas y pequeños angelitos. Como curiosidad, este Granero se ha utilizado recientemente como plató de cine para diversas producciones españolas y extrajeras. La Cava del Arrabal está situada fuera de la muralla, frente a la Puerta de la Villa. Es una curiosa construcción en tres cuerpos realizada para aprovechar al máximo el desnivel del terreno.
Declarada en 1976 Monumento Histórico Artístico, la villa de Torrelaguna posee una gran amalgama de construcciones que pasan desde sus murallas musulmanas hasta por su palacetes de estilo barroco. Un gran crisol de culturas que podéis disfrutar en un primer contacto paseando por el entramado de su casco histórico.
Torrelaguna sorprende al viajero no solo por su arquitectura, sino también por la multitud de personajes históricos que nacieron en la población o pasaron largas temporadas en ella. De entre los más importantes de los nacidos en Torrelaguna encontramos a Santa María de la Cabeza, esposa de San Isidro (patrón de Madrid), cuyos restos estuvieron hasta el siglo XVI en la Ermita que lleva su nombre y que podéis visitar a la salida de la villa. Otro gran personaje que nació en la localidad fue el Cardenal Cisneros, confesor y consejero de la reina Isabel la Católica y regente de España desde 1516, a la muerte de Fernando el Católico, hasta 1517, año en el que murió esperando la llegada del que sería nuevo rey, Carlos I. Cisneros fue el artífice de algunas de las construcciones que, aún hoy, se pueden contemplar en Torrelaguna. Pero vayamos por el principio.
Son los musulmanes, que la conquistan desde la vecina Talamanca, los que dotan a Torrelaguna de su primera defensa, las murallas. Actualmente, los restos de las mismas son tan escasos que no se pueden establecer sus dimensiones. No obstante, todavía son visibles algunas partes, como la Portada de Quirós o la Puerta de Santa Fe..
Posteriormente, y tras la conquista por Alfonso VI, será cuando la villa comience a ganar en importancia. Tanto es así que Torrelaguna aún alberga entre sus calles
uno de los mejores ejemplos de arquitectura gótica de la Comunidad de Madrid, la Iglesia parroquial de Santa María Magdalena. Este templo, cuya construcción se demoró en el tiempo casi tres siglos (del XIV al XVII), es un excelente exponente de una iglesia gótica a la que se le han ido sumando elementos renacentistas y barrocos. Es visita obligado tanto por su edificación cómo por las capillas y retablos que guarda en su interior.
Y es pasear por las calles de Torrelaguna es todo un placer para el viajero, que descubre en su casco antiguo gran cantidad de edificios civiles y de casas blasonadas que hablan de la gran cantidad de personajes ilustres que pasaron largas temporadas en la villa. Dentro de las construcciones civiles, cabe destacar el Pósito, obra patrocinada por Cisneros y que servía para guardar el grano en épocas de necesidad. Actualmente, es la sede del ayuntamiento de Torrelaguna.
Paseando por las calles anexas a la plaza principal, podéis encontraros con algunos de los palacios que aún se conservan, aunque resta decir que muchos han sido borrados por el tiempo. Entre los que aún se pueden ver se encuentra el Palacio de Salinas, cuya fachada es un primer apunte de la que luego sería la fachada de la Universidad de Alcalá de Henares, y el Palacio de Arteaga o Infantado.
Muy cerca de Torrelaguna se encuentra nuestra próxima parada en la ruta, rodeada de viñedos y olivares y salpicadas por las aguas del Jarama.
Torremocha es una pequeña localidad serrana donde abundan las construcciones tradicionales de adobe y teja árabe propias de labriegos y
ganaderos. Cuenta con un Museo de la Agricultura, en el Centro Artesanal Torrearte, donde podéis ver los útiles de labranza, carros y carretas que antaño
se utilizaban para las labores del hogar.
De visita obligada es la iglesia de San Pedro, del siglo XVI, con unas pinturas góticas en su cabecera que han sido recientemente restauradas. En la plaza del Ayuntamiento podéis ver el único monumento dedicado a la Sierra Norte, una obra en piedra caliza que conmemora la creación del Patronato Madrileño de Áreas de Montaña (PAMAM) el 14 de diciembre de 1985.
A la salida del pueblo, a unos tres kilómetros, se encuentra la Casa de Oficios, fundada por el conde de Cabarrús a finales del siglo XVIII, para llevar la gestión de sus propiedades en la vega del Jarama. Y es que este conde es responsable del canal que lleva su nombre, una extensa instalación de canales de la que hoy solo quedan algunos vestigios pero que, en su día, aprovechó el Canal de Isabel II para el trasvase de aguas en el Jarama.
Fue su ubicación agreste en el cerro de Las Calerizas lo que hizo a los vecinos de Patones buscar a mediados del siglo XX una ubicación mejor para sus casas.
Nació así Patones de Abajo, quedando el pueblo antiguo, Patones de Arriba, prácticamente despoblado. No obstante, la riqueza de sus construcciones de piedra
y adobe y el nuevo empuje del turismo rural, ha hecho posible recuperar el pueblo con una gran oferta hostelera y gastronómica que es la delicia de todos
los que visitan Patones.
Patones de Arriba es un lujo para los viajeros. Sus empinadas calles se abren en multitud de edificaciones, donde se mezcla la piedra caliza con la pizarra de tonos rojizos. En la que fuera la antigua iglesia de San José de Patones de Arriba se ubica en la actualidad el Centro de Interpretación Rural, con actividades educativas y turísticas enfocadas a dar a conocer al viajero el bello paraje de la cuenca del Jarama.
En el entorno de Patones encontramos la vieja presa del Canal de Isabel II denominada El Pontón de la Oliva, la primera que se construyó en 1856. Su vida no fue muy larga, ya que desde los primeros años presentó problemas de filtraciones. En la actualidad, la superficie lisa de la presa se utiliza como terrenos de aprendizaje de escalada.
Recostada sobre la sierra que le da nombre, La Cabrera hunde sus raíces en la repoblación por parte de pastores segovianos tras la conquista de la zona por Alfonso VI.
La Cabrera ha sido, y lo es actualmente, lugar de recreo estival, por lo que son muchas las elegantes y tradicionales villas veraniego que podéis encontraros en un breve paseo por la localidad, sobre todo cerca de la plaza del Ayuntamiento o de la iglesia de la Inmaculada Concepción.
Numerosos son los vestigios de épocas pasadas que se han encontrado en las cercanías de La Cabrera, como los restos neolíticos del Cancho Gordo; el castro del Cerro de la Cabeza, vestigio de un poblado celtíbero; o la necrópolis cristiano-medieval de la Tumba del Moro.
También debéis visitar el convento de San Antonio, encaramado en lo alto de la sierra, convirtiéndose así en un mirador natural a más de 1200 metros de altitud. Y, una vez arriba, si queréis podéis realizar alguna de las rutas de senderismo que tiene como punto de partida o final del recorrido el propio convento.
La sierra de La Cabrera pone el punto y final a nuestro recorrido por la cuenca del Jarama, donde hemos visitado algunas de las ciudades más representativas de la sierra norte de Madrid y en la que habéis podido comprobar como el agua y todas las obras que se han construido para su gestión, han ido jalonando los pasos de la este recorrido tan singular.
Kms desde Madrid: 188
Kms de la ruta: 78
Duración: 1/2 días
Tipología: amigos/parejas