Aquí sí hay playa. Y con todas sus consecuencias. Por mucho que el pop de finales de los ochenta se empeñara en lo contrario. Desde la Sierra Norte hasta las Vegas del Jarama y el Tajo. Desde la Sierra Oeste hasta la Cuenca del Guadarrama, siempre gobernada por la regia presencia del pino de Valsaín en sus recortes a las montañas. Cauces naturales y grandes presas hacen de la Comunidad de Madrid el más atractivo y desconocido destino para navegar a cientos de kilómetros del mar. El norte es para el río Lozoya, donde el Embalse de El Atazar extiende sus brazos para añadir quillas, tablas, velas y paleas regulares a las aguas más afamadas de la región. El Tajo es un buen anfitrión de pequeños kayaks y canoas a su paso por el sureste de la Comunidad. El río Alberche presume al oeste del club náutico de interior con más solera, el Real, en el Embalse de San Juan. De camino al Guadarrama, el río Aulencia recrea sobre una tabla experiencias de otras latitudes en las aguas del Embalse de Valmayor.
Está bañado por las aguas del río Lozoya, en la Sierra Norte de la región. Se extiende a través de los términos municipales de Puentes Viejas, Robledillo de la Jara, Cervera de Buitrago, El Berrueco, Patones y El Atazar. Funciona desde el año 1972 y es el embalse de mayor capacidad de toda la red del Canal. Las infraestructuras en estas aguas norteñas permiten disfrutar de actividades como piragüismo, windsurf, Vela Ligera y Cruceros. El embalse se encuentra a 80 kilómetros de la capital y se accede a través de la Nacional I.
Las poblaciones de Puentes Viejas y Robledillo de la Jara son un punto de partida ideal para disfrutar de los aires serranos y de actividades vinculadas a la naturaleza, ya sean acuáticas o terrestres. Otros enclaves destacados de la zona son el robledal de Cervera de Buitrago al este, las fuentes del Hornillo, el Ortigal y Matalobos junto a El Berrueco y la Cueva del Reguerillo en el término municipal de Patones.
El nombre elegido para el embalse es el del bonito pueblo de El Atazar, que destaca por sus construcciones tradicionales, su entorno paisajístico y la riqueza de su fauna. Liebres, zorros, jabalíes y garzas reales pueblan la Sierra del Rincón y los Montes Carpetanos que lo rodean.
El río Tajo recorre unos 70 kilómetros por el sureste de la Comunidad de Madrid. El tramo navegable se extiende entre los términos municipales de Fuentidueña de Tajo y Aranjuez. La tranquilidad de las aguas del gran río peninsular en esta zona, la convierte en el lugar idóneo para realizar descensos en kayak, canoas insumergibles y piraguas, ya sean de pista o de velocidad.
Es uno de los más grandes de la Comunidad, conocido como "la playa de Madrid". Está situado en la Sierra Oeste de la región, entre los términos municipales de Pelayos de la Presa y San Martín de Valdeiglesias. Se accede a través de la M-S07 y está bañado por las aguas del río Alberche. La vela y la motonáutica atrapan a los que buscan descubrir sobre el líquido elemento un escenario decorado de encinas, pinos y castaños. ¿Vela o motor? Los reyes del embalse rugen sin necesidad de ponerse en manos de los caprichos del viento.
En el pueblo de Pelayos de la Presa se puede visitar el Palacete de Alfonso VIII y admirar el arco gótico de la iglesia reconstruida. Otra visita interesante en los alrededores son los restos del Monasterio de las Bernardas.
San Martín de Valdeiglesias, situado al pie de la Sierra de Gredos, acoge la mayoría de las empresas relacionadas con la náutica y el turismo.
El río Aulencia nace en los Montes Abantos y desemboca en la cuenca del Guadarrama. En su camino forma el Embalse de Valmayor, entre los términos municipales de Valdemorillo y Colmenarejo. Se accede a través de la M-510 y es un rincón muy interesante para los aficionados al windsurf y la vela. Tanto en el Embalse de Valmayor como en los de San Juan y El Atazar se pueden realizar cursos de iniciación a la vela y el windsurf y alquilar equipos.